22 agosto 2011

Consejos para Labios Perfectos

Son muy sensuales de por sí, pero a veces pueden resultar inarmónicos. ¿Cómo hacer para que queden realmente fabulosos? Tomá nota.

Cubrí los labios con base de maquillaje o corrector para poder trabajar el make-up impecablemente sobre ellos. Después, con un delineador del mismo color del labial que vas a usar dibujá el contorno de la boca justo dentro del contorno natural.

Luego, esfumá hacia adentro con una esponjita de látex y suavizá la línea aplicando toquecitos de polvo volátil incoloro con un cisne o una brochita. Paso seguido, rellená con un lápiz labial preferentemente mate o semi mate. Si tenés pincelito para aplicarlo ¡mejor! Luego, retirá el excedente de labial apoyando suavemente un papel tisú sobre los labios. Y volvé a pintar. ¿Colores y tonos a preferir? Los oscuros y mate. ¡Descartá los claros y brillantes!

Labios finos

Primero aplicá base de maquillaje o corrector por toda la boca con una esponjita de látex. ¡Sí! Esto es para que el make-up quede impecable y, obvio, dure más. Después, delineá por fuera de los labios –justo por sobre el borde la boca– con un lápiz delineador del mismo color del labial que vas a usar.

Luego, llená con el lápiz el espacio que queda entre el delineado y el labio. Aplicá polvo volátil incoloro –con una brochita o un cisne–- y después ponete el color de labial que hayas elegido hasta la línea del delineado. Los tonos que más te convienen usar son los claros y brillantes.

Sacá el excedente de labial apoyando suavemente un papel tisú sobre los labios y aplicate un touch de gloss traslúcido en el centro de la boca para darle un efecto óptico de más volumen y esa apariencia de mojada que tan, pero tan sexy queda.

Probá Glamour Lipwear. Lo encontras en las páginas 41 a 45 del catálogo de Karina Rabolini Venta Directa.

16 agosto 2011

Consejos para Limpiar tu Cutis

Nunca te vayas a dormir sin haberte quitado el maquillaje”. La frase como letanía la venimos escuchando desde aquel día –promediando la adolescencia– en el que nos maquillamos por primera vez. La limpieza de la piel es necesaria y hay que hacerla todos los días, hayamos usado o no maquillaje, ya que es primordial remover las sustancias contaminantes, partículas de polvo ambiental, químicos, aceites, sudor, bacterias y células muertas. Es fundamental hacerlo para que los poros no se tapen y la piel pueda respirar. Muchas veces el sebo, junto con bacterias y células, tapona los poros formando comedones, llamados comúnmente puntos negros.

Es necesario hacer dos limpiezas diarias: una suave, por la mañana al levantarnos, y una más profunda, por la noche, antes de acostarnos, para quitar el excedente de maquillaje y la suciedad del día. La limpieza tradicional consta de varios pasos. El primero es demaquillar los ojos con un producto especialmente formulado y testeado oftalmológicamente para el contorno ocular, ya que es una zona muy sensible. Luego se puede aplicar una leche de limpieza: en el caso de las pieles secas, una muy untuosa; en pieles mixtas, una más ligera, y gel para pieles grasas o mixtas. Si utilizás leche, conviene aplicarla en mentón, frente, nariz y pómulos con la yema de los dedos realizando movimientos circulares y quitar con un pedazo de algodón. En el caso de geles, se debe aplicar una pequeña porción en el dorso de las manos, y mojar, aplicando en el rostro previamente humedecido, con movimientos circulares para terminar enjuagando con agua. También están las soluciones micelares, también llamadas aguas demaquillantes, que tienen la particularidad de ahorrar pasos, ya que limpian el rostro y los ojos y, de paso, tonifican.

Otro dato importante a tener en cuenta es que después de la aplicación de la leche demaquillante es necesario enjuagar la cara con agua tibia para remover los residuos de aceite del producto que nos aplicamos. Luego debemos aplicar el tratamiento indicado para nuestro tipo de piel y su necesidad. Puede ser una crema humectante, hidratante o una anti-edad para quienes presenten signos de envejecimiento y flaccidez. También tené en cuenta que la limpieza diaria en casa se puede complementar con una limpieza de cutis a cargo de un profesional.

Así como la limpieza facial, la corporal es fundamental para mantener una buena piel. Todo el tiempo, la dermis está produciendo células nuevas, regenerándose. Pero, por otra parte, se van muriendo otras, y van quedando junto a las impurezas sobre la epidermis produciendo descamación. La limpieza corporal es un auténtico tratamiento cosmético ya que previene el envejecimiento cutáneo, desintoxica naturalmente la epidermis y mejora la oxigenación de las células proporcionando una piel suave y sin manchas. Tal como ocurre con la limpieza facial, para conseguir una máxima eficacia, luego de eliminar la suciedad es importante aplicar un producto hidratante que calme y suavice la piel. El mercado ofrece una variada línea de jabones exfoliantes, geles, espumas y fórmulas especialmente creadas para la limpieza corporal que pueden ser tus mejores aliados. Tenelos en cuenta y para ello probá Optima Facecare, publicada en las páginas 22 y 23 del último catálogo de Karina Rabolini Venta Directa.